Hoy se fue un pedacito de mí. No es mi director favorito, sin embargo, marcó una temprana época de mi vida.
Su visión me hizo pensar más allá y, como en un buen filme, despejarme de la realidad en sus fantasías.
Blue Velvet se convirtió pieza clave de un seudónimo que reclamé como propio; la dualidad humana, qué somos sino un saco lleno de diferentes animales que luchan entre el deseo, lo moral y las apariencias.
En sueños, sí.
- FranVelvet.