Y, que el cielo me perdone. Que la mar entienda,
Que el creador no me cuestione,
Que las aves cesen su vuelo,
Que los pétalos ya no caigan más,
Porque de ella sigo enamorado,
Porque mi corazón nunca la ha abandonado,
Pues tuyo soy en sangre,
Mis venas solo transportan tu recuerdo,
Ya no siento escalofríos,
Ya no estás.
Oh, M-, ¿por qué me has abandonado?
¿Por qué a mi corazón te has llevado?
Nunca estaré completo,
No soy ni hombre ni soñador,
En los pocos brillos que dejaste me posaré.