En el brezal florece una pequeña florecita y se llama: Erika. Cálido de cientos de miles de pequeñas abejas
que pululan sobre Erika
porque su corazón está lleno de dulzura,
se desprende un aroma floreado de su delicado vestido.
En el brezal florece una pequeña florecita
y se llama: Erika.
En la patria vive una jovencita rubia
y se llama: Erika.
Esa chica es mi amor fiel
y mi felicidad, Erika.
Cuando rojo-lila florece el brezo,
yo le canto esta canción de saludo.
En el brezal florece una pequeña florecita
y se llama: Erika.
En mi pequeña habitación una pequeña florecita también florece
y se llama Erika.
Ya en los primeros rayos de la mañana, así como al anochecer,
me mira, Erika.
Y entonces me parece que habla en voz alta:
"¿Estás pensando también en tu pequeña novia?"
De vuelta a casa una chica llora por ti
y se llama: Erika.